Cuando hablamos de Linux y juegos, siempre asociamos que está combinación no será buena, pero esto ya es cada vez mas casi un mito del pasado.
Si bien, compañías de venta y difusión de videojuegos como Steam cada vez apoyan más a que éstos tengan compatibilidad con nuestro sistema operativo libre favorito, las empresas de hardware no se quedan atrás.
Lo más importante cuando hablamos de videojuegos, son los gráficos, sobretodo hoy en día donde los juegos cada vez usan más potencia gráfica sean de la temática que sean. Es por eso que tener una buena tarjeta gráfica con su propia GPU se ha vuelto tan importante para los jugadores. Lamentablemente no todas las buenas tarjetas gráficas poseen drivers compatibles con Linux, lo que dificulta una buena experiencia de juego y hace que menos desarrolladores de juegos hagan compatibles sus creaciones con esta plataforma.